viernes, marzo 12, 2010

Metallica!

He visto a Mago de Oz, Rata Blanca, Dream Theater, Angra, Iron Maiden, Opeth, Andrés Calamaro, Los Campesinos, The Killers y Depeche Mode en vivo, y ningúno de ellos me ha dejado tan asombrado como me dejó Metallica. La perfección y profesionalismo de esta banda, es algo de lo que sólo se puede dar cuenta al momento de verlos ahí parados, con sus casi 30 años de trayectora en un escenario. Metallica, la gran banda, la que a todos a los que nos gusta el buen metal nos mueve el piso, se apoderó del Simón Bolivar y de toda Bogotá.

El tan incronpendido parque Simon Bolivar como siempre hace lo que puede para adecuarse a las necesidades de un concierto de tal magnitud, pero nunca lo logrará. El problema es que sigue siendo un lugar que no está hecho para este tipo de eventos. Pero esta vez quiero felicitarlos a los que sea que hayan ubicado las pantallas, pues por primera vez veo que hay seis pantallas bien ubicadas.

Al llegar al parque encontré, a través de toda la calle atravesado una cinta de peligro y un policia que me pregunto a que boletería hiba a ir. Contesté que a The Unforgiven (osea la del medio), y me señaló el camino que debía coger. Un largo trayecto me esperaba. Caminé como por media hora, mostré mi boleta 3 veces, pasé por tres requisas y como 10 minutos más, hastá que llegué. Los teloneros por parte de Colombia estaban tocando cuando yo entré. Gracioso que apenas miré hacia el escenario, vi un montón de manos que subían su dedo de la mitad, en señal de ofensa hacia la banda, y los pobres 4 o 5 pelagataos que la conformaban  pedían tolerancia. Eran una agrupación que parecía más de punk que de metal y no me parecieron los correctos para abrirle a una banda como Metallica. En fin, acá los teloneros Colombianos nunca salen bien librados.    

Yo llegué solo. Me senté en uno de eso escaloncitos que hay en en el parque y me senté a esperar. Mis ojos curiosos buscaban algo para traer aquí a la crónica pero no encontraba nada; en esas,  me encontré con un profesor. Lo saludé y la verdad me le pegué. Así de sencillo. No me importa igual no me gusta estar todo el tiempo solo y cuando espero con alguien la espera se hace menor.

Llegó Mastodon. Gran Banda. Gran gran banda. La gente los recibió con aplausos y los tipos dominaron bien el escenario. Rescato entre todo al baterista, que le pegaba muy bien a esos tambores, la banda sonaba muy bien y el cantate tenía una gran voz. Les recomiendo mucho que le hechen un vistazo a esta banda estadounidense que se llevó una muy buena impresión. Acabaron como a las siete de la noche su presentación.

Metallica tocaba a las ocho. Quedaba una hora de espera para que esta gran banda apareciera. Me senté a hablar un rato mientras el tiempo pasaba. La gente se emocionaba por la pruebas de sonido finales. Mientras tanto, nosotros nos cambiámos de lugar. Nos fuimos más para atrás para alcanzar a ver algo. Se pasó la hora, las luces se apagaron en su totalidad. El video western salió en todas las seis pantallas. Sonaba the ecstay of gold... El show acababa de empezar.

No podía creer lo que estaba ecuchando. No había salido ningún integrante de Metallica y yo ya estaba muy emocionado. Se acabó la intro y el hihat de Lars Ulrich marcó 4 tiempos. Abrieron con Creeping Death. Nadie estaba quieto. Llenos con la energía que Metallica carga, saltamos y movímos la cabeza con esta primera canción. Una pantalla en fondo del escenario nos permitía verlos a ellos muy bien. Se acabó Creeping Death, mucha emoción las manos en la cabeza y la espectativa de qué seguía. For Whom The Bell Tolls fue la elegida. En mi opnión esa canción tiene una capacidad única de movernos a nosotros. Todos saltando todos cantando. Siguió Ride the lightining y James Hetlfield, con su solemnidad y maestría absoluta del micrófono saluda: "Metallica is here to make you feel good". Nadie lo creía posible, pero era totalmente cierto. Era Metallica la que estaba ahí parada. Era la bestia, el monstruo, la leyenda, la que me la pasaba buscado en youtube, la que escucho a diario en mi reproductor; estaba ahí y yo estaba ahí para vivir ese momento. Siguieron Con Harvester Of Sorrow, Fade to black que sorprendió a todos los fanáticos,  y That Was Just Your Life del death magnetic. Luego con una maestra a mi gusto: Sad But True. El show alimentaba una llama que ya estaba que explotaba. Con el profesionalismo de Metallica, las canciones sonaban con la presisición que deben sonar, la voz de Jame en vivo es exacta, la guitarra de Kirk es tan precicsa como suena en estudio, Robert Trujillo es un bajista con una actitud exquista y Lars Ulrich le pega con mucha energía y exactitud a la batería. Todos juntos son una sola gran cosa: años juntos de experiencia, son una gran acumluación de talento y majestuosidad. Siendo redundante pero sin encontrar más recursos: Son Metallica. así de fácil.

El show siguió con James preguntándonos si nos gustaba el death magnetic. Yo no supe que responder. Así introdujo dos canciones: Broken beat Scarred y Cyanide, que sonó mejor en vivo que en estudio, y al acabarlas el escenario se puso negro. Empezaron a asonar sonidos de disparos y helicópetros. Cualquier persona que medio conozca a Metallica sabía lo que eso significaba. Sabía que la canción que venía era la obra maetra: One. Los sonidos vinieron acompañados con fuegos artificiales y llamas. Empezó la guitarra y la gente la coreo toda, de verdad un momento muy conmovedor, aunque dos minutos despues ya estábamos saltando y moviendo la cabeza de nuevo. Vino Master of Puppets. Sí, Master después de One.  Ahí metallica nos puso a tono a todos, esa combinación, que junten dos grandes canciones así solo logró que ese episodio fuera inolvidable y único. Siguió Blackened y luego hubo silencio de nuevo. James presentó a Kirk para que nos diera un breve momento con su guitarra. Ahí, Siguió Nothing else matters. A mi siempre me pasa algo en canciones como esta y es que me permiten ver y sentir cosas que están muy profundas en mi. Como siempre, la canté con todo lo que tenía, así como cada uno de los que estabamos ahí hizo. Precioso. Al final, en el sólo de la canción James se quedo haciendo chillar la guitarra, la cámara hizo un acercamiento a su mano derecha sosteniendo su pic. Todos antento a las pantallas, señaló su tatuaje con la M de metallica en mano derecha, luego nos mostró su pic, y luego tocó Enter Sandman. Sí, para morirse. Lo único malo de oir esta canción, es que todos sabíamos que esto estaba cerca del final. De resto fue un momento perfecto.

De aquí siguió el encore. Salieron Robert, Kirk y Lars a dar un pequeño ritmo y nosotros coreabamos con ellos. Salió James y nos dijo que ese era momento en que ellos le rindirían tributo a una de las bandas que los hicieron quienes son y que esta vez le tocaba a Queen. Tocaron Stone Cold Crazy. Sigueiron con Hit the lights y acabron con Seak And Destroy. Metallica se fue con honores. todos nos dijeron que somos un gran público y que querian regresar a Colombia.

Por mi parte, estar en Metallica significó estar alfrente de una banda que sabe muy bien cómo hacer que la gente se enloquezca. Metallica, con todo lo que lleva tocando, sigue moviendo a todo el mundo. Es un orgullo estar al frente de semejante dinastía.

En la salida, hablando con el primo del profesor con el que estube, yo le decía que me parecía muy chevere que a la edad que tenían siguieran viendo estando presentes por Metallica. Me contestó que el tiempo puede pasar y que uno puede apreder cosas pero que la escencia nunca se pierde. Espero algún día llegar a decir lo mismo en un concierto o en algún momento. Metallica me dejó ver eso, el amor a la música y nunca olvidar que es lo que nos ha hecho quienes realemnte somos.   
        

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que en las primeras lineas repites en vivo