sábado, diciembre 01, 2012

Entre la ruina

Me hablo al oído.
Intento descubrir en mi
eso que dicen que existe en todos.
Me veo como un fantasma de humo - porque fumo
y dejo en la ceniza a mis amigos -
en medio de estos cuerpos gastados
de tantas vidas que ya sé vivir.

Me digo que soy poeta
que mis palabras son gritos
que explotan y se encuentran en mi
como sangre que no me pertenece.
Que dejo que el tiempo me pase
y la vida me pese como a todos los que nos dimos cuenta
que siempre fue tarde para héroes
porque nunca fuimos nada
y de la nada hicimos esto en lo que vivimos,
y luchamos a diario
por salvar a la nada de la nada; de este mundo,
cubierto del peor silencio
del silencio que no dice nada.

Me digo que comprendo a Shakespeare
porque la vida ya está escrita en un guión
que nos preparan desde que nacemos para interpretar.
Y que es un gran espectáculo el amor,
la hermandad,
la guerra ya escrita:
ya perdida y ganada desde el principio.
Lamento,
que libre el hombre no nace
y que nunca lo será en esta vida
porque antes está el miedo.
y en el miedo el dolor
y en el dolor el deseo.

Y escribir en esta patria
es llenar de palabras olvidadas un papel
blanco hasta el infinito.
Pero puede que, tal vez,
entre esos espectáculos si halle magia
puede que haya luz al final de alguno de estos túneles,
a los que estamos todos condenados.
Pero todos, esa palabra, tan similar al vacío.
He encontrado al hombre más débil en silencio
silenciado por todos.
No lo conozco, pero lo contemplo
y me vuelvo parte de la poesía de Vallejo por instantes.
Todos, en el mismo espectáculo
en el mismo escenario
condenados a actuar y a ser aplaudidos.,
sabiendo que al final seremos parte de la historia a olvidar
de esta patria adolorida.

Y aquí me veo,
reducido en estas ruinas.
Conozco la destrucción,
conozco esa parte de mi que construye,
conozco la ruinas.
He visto a las personas más queridas destruirse en mis poemas
y hay días en los que logro comprender del todo
que hago parte de este orden, el caos.
Esta sinfonía diaria en honor al orden que está por llegar.
Veo al mundo desde lejos romperse y revolucionarse
en pequeñas explosiones inútiles.
Lo recibo y así quedo
encerrado entre las paredes de este poema,
como un frágil observador.
Espero, pacientemente,
a eso de lo que me habla Bukowski en don't forget
a que este mundo desaparezca,
entre los hombre perdidos
de alguna otra persona.

Me preparo para la ruina
para el siguiente huracán,
como un pirata que navega entre ataúdes y cenizas.

"Y si caigo qué es la vida
por perdida ya la di.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi dios mi libertad.
Mi ley: la fuerza y el viento.
Mi única patria la mar."

La cita de este poema pertenece a "La canción del pirata" de José de Espronceda
La referencia a Vallejo es a "Considerando en frío imparcialmente" espécificamente.  
Aquí pueden leer el poema don't forget de Charles Bukoeski.  

1 comentario:

Felipe Moreno dijo...

Del carbón un diamante. Felicidades, Nicolás.