miércoles, marzo 20, 2013

Please, please, please let me get what I want - The smiths

Esa canción de The Smiths 'please, please, please, let me get what I want' tiene una genialidad que no se si todo el mundo ve, o siente. La letra es muy sencilla, solo está suplicando a alguien (que parece un dios invocado por el desespero) que por favor le deje obtener lo que quiere: "Good times for a change".

Lo genial, lo que duele, es que nunca dice qué es lo que quiere. Así al escribir la canción Morrisey haya sabido lo que quería y por alguna razón no quizo ponerlo, igual el objeto de ese deseo esta oculto en su letra y al no definirlo hace que este pueda ser cualquier cosa.

De alguna manera, funciona como el silencio. Cuando alguien calla, por ejemplo, esta al mismo tiempo diciendo algo, enunciándolo. Eso que dice es indeterminado por un contexto que no alcanza a desenmascararlo del todo, porque cada silencio tiene su estructura, su nivel, su ritmo y su medida. Solo se puede encontrar y definir (a veces) con contrastes.

El silencio, al igual que la canción, aparenta un vacío que no es vacío, imposible de definir porque solo muestra siluetas difusas. La balada de The Smiths habla de lo que el autor quiere pero, al igual que en el silencio, lo más importante permanece sin ser resuleto. Es infinito y matemático silencio. 

"See the life I had can make a good man turn bad". Puede que lo que Morrisey creía que deseaba no era realmente su deseo. Todos pasamos por eso en algún momento de la vida, pero él ya no sabe si quiere seguir deseando y al mismo tiempo es consciente de que no podrá dejar de hacerlo. De hecho se resiente diciendo "haven't had a dream in a long time", porque lo que parece afectarlo es que el deseo está de vuelta y él ya no sabe cómo recibirlo. Frustrado solo pide compasión, pide que sea lo que el quiere.     

"Lord knows it would be the first time". De alguna manera, lo único que deja esta canción es alguien que desea saber desear. Y ahí es donde la canción se convierte en un espejo. Desear no es fácil, es rodearse de fantasmas, es obligarse a modificar el deseo aun cuando el cuerpo se resiste o a veces es pedirle a un vacío horrible algo de suerte. Morrisey encierra en esa balada algo que muchos nos hemos encontrado cantando en silencio.

Se puede incluso cerrar, guardando las proporciones, con este poema de Ezra Pound:

Y aun en sueños te me has negado
y enviado solo a tus doncellas.


Aquí está la canción:



PD: Cabe anotar que en la versión original canta Let me get what I want, y en la versión de Morrisey como solista canta: Let me get who I want.

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